Punta Arenas - Chile
DESTACADO

Nuestros Principios

Principios que sustentan la propuesta Educativo-Pastoral Salesiana del Liceo San José.

            Nuestro colegio, mediante el desarrollo de su acción educativa y su aportación específica a la sociedad, actualiza la experiencia educativa de Don Bosco, convencida de su valor y originalidad; por lo tanto, orientamos  nuestro quehacer educativo –pastoral bajo los siguientes Principios Educativos:

  • Somos una Comunidad Educativo – Pastoral Salesiana… y ponemos en el centro de nuestra preocupación y trabajo a los alumnos… les ayudamos a captar la riqueza de su propia vida, a crecer en sus valores, prepararlos para vivir en este mundo y transformarlo según la voluntad de Dios.
  • Consideramos que Cristo es el modelo de hombre perfecto… por lo mismo lo anunciamos a cada uno de nuestros alumnos promoviendo en ellos el encuentro con Jesucristo, la profundización de su conocimiento y amistad, y el desarrollo de los valores evangélicos que permitan dar testimonio de su fe en la vida cotidiana.
  • Educamos según el sistema pedagógico de Don Bosco…por consiguiente, hacemos de la centralidad de la razón, de la fe y de la bondad los pilares fundamentales de nuestra acción.
  • Promovemos una formación integral con espíritu crítico, creativo y reflexivo, enfatizando el desarrollo de sus aptitudes y habilidades cognitivas, afectivas, sicomotrices y sociales, acorde a las innovaciones que se presentan en el campo educativo.
  •  Creemos en el valor de la comunidad como experiencia de Iglesia… por consiguiente nos identificamos con un modelo de gestión participativa y corresponsable; buscamos integrar a cada uno de nuestros alumnos, padres y educadores en un proyecto común, en la promoción de la vida comunitaria, fraterna y solidaria y en el protagonismo juvenil.

Ayudamos a cada uno de nuestros alumnos a colocarse frente a su futuro con responsabilidad y generosidad, a escuchar la voz del Señor que le invita a ser protagonista en su proyecto de salvación como hombre o mujer, a discernir su vocación específica de compromiso con la Sociedad y con la Iglesia, y a desarrollar su propio proyecto de vida